Anoche nuestros amigos Pato Urzúa y Silvana Angelini estaban poniendo canciones en el Bar Loreto. Nos invitaron con semanas de anticipación, pero estábamos cansadísimos del día anterior, porque Pablo también había puesto música en el mismo lugar y hasta muy tarde. Nos dijeron que tocaría una banda con nombre en inglés que sabía que me sonaba pero que jamás había escuchado. No me tincaba nada aunque Pato dijo que el myspace sonaba bien. Pasamos alrededor de las 11 sin esperar quedarnos hasta más allá de las 12:30, con la pura finalidad de ir a saludar a los amigos. La banda empezó como a las 12:30 y fue imposible irse. Cuando se subieron al escenario y la poca gente que había se reunió más cerca, tengo vivo el recuerdo de haberle dicho a Carmen, que estaba sentada conmigo atrás, que no me movería por nada. Hacía un frío insoportable. Tanto frío que habría preferido al Bar Loreto repleto que muchas otras noches se hacía video clip apretujado de fifty cents. No le tenía ninguna fe a la banda desconocida y de alguna forma debo admitir que sólo con escanear al grupo de gente que se había reunido esa noche ahí, menos podía imaginarme lo que vendría después. El focus group era una escuálida masa de universitarias con look estilo indie medio forzado, un par, debo decir, eran derechamente fashion victims (mención honrosa para la del cintillo de cinturón vikingo que le estaba apretando la cabeza y para la del enterito de leopardo). La primera canción partió con esos discursos semi-rapeados a lo Debbie de Blondie que, con la coraza del prejuicio y la lata que me daba pararme que era capaz de polarizar cualquier opinión, decidí que era super pretencioso y obvio. Le dije a Carmen "Una vocalista guapa que toque el bajo siempre es un plus", Carmen asintió. Seguí escuchando y me di cuenta de que no tenía acento, su inglés era perfecto, las consonantes eran tan limpias que podían marcar el ritmo y la batería sonaba inusualmente segura de sí misma como para de verdad seguir estando en el Bar Loreto. Sonaba demasiado bien. Los acordes que vinieron después de eso fueron los que me mataron. Una especie de you had me at hello de Zellwegger en Tony Mcguire. Me paré y me acerqué a ver qué era eso que había encima del escenario y sonaba así de bien. Entre la gente alguien me dice que la vocalista es yugoslava pero que ha vivido en Londres, hoy me entero que se llama Tessie y es medio croata. Las canciones son cada vez mejores y de a pocos empiezo a sentir que no estoy en una tocata sino en una recital de verdad. Se apodera de mí esa sensación que dan los conciertos a veces, entre canciones, de lo feliz que estas de haberte gastado la plata y que esta, en serio, era una oportunidad única. Lo raro es que desde que Pablo pone música en Loreto es que nos dejan entrar gratis, lo raro es que Intimate Stranger es una banda radicada en Chile y que puedo ir a ver cuando quiera de hoy en adelante, lo raro es que estaba demasiado sorprendida y era inimaginable que 5 minutos atrás quería estar en mi casa, que no los conocía y no esperaba nada de nada. Pablo, que está igual de estupefacto que yo, corre a preguntarle a alguien cerca de la barra quiénes son, de dónde salieron y por qué son tan buenos. Cuando vuelve a mi lado, mi rodilla ya tenía vida propia y se había rendido a los pies de Intimate Stranger. Ya no hacía frío. Me dijo algo así como ''a la mina esta le gusta Allan Poe, escribe canciones sobre él'' y pienso que eso me gusta. De pronto el gordito quedándose pelado que vi antes con un polerón de The Cure en la barra, tiene sentido. Entre canciones Tessie dice cosas como ''somos Intimate Strangers y ojalá les gusten nuestras canciones'' y su acento es rarísimo, de verdad como rusa o algo así. Era fantástico creer que el hallazgo encima era de Europa oriental. Ah! y el guitarrista es igual de cara a Noel Gallagher. Cuando ella anuncia que la próxima canción que tocarán se llama -no me acuerdo- y que es 'rápida, muy rápida' empieza una cosa increíble. Tessie -que hasta ahora era una especie de escultura inmóvil (especialmente su chasquilla perfecta, como para pasarla en clases de geometría)- se pone saltarina, mueve la cabeza, mueve los brazos y las manos. Cuando la presentación terminó, en el baño escuché a dos amigas hablándose a través del separador de wáteres. Decían que Tessie había tenido guagua hace un mes: “Increíble que esté así de guapa”, “Sí, impresionante”. Ella de verdad canta extraordinariamente bien y es una especie de encarnación de todas las minas increíbles, desde Souxie hasta Karen O, pasando por Liz Phair, Pj Harvey y hasta Kim Deal, pero definitivamente su voz es muy Emily Heins. Porque por dios que suenan como Metric o Pretty Girls Make Graves o Dover en la época buena, con ese tecladito perfecto y el guitarrista siempre al lado. La guitarra del igualito a Gallagher también hace metamorfosis, porque en esas 5 o 6 canciones que tocaron, sonó como Johnny Marr, sonó como The Cure, sonó como los Ramones, hasta sonó como Sonic Youth. Primera vez que la sorpresa es tan grande con una banda en un bar chico. El baterista también la lleva y el tecladista no puede estar mejor. Y no he leído las letras todavía pero estoy segura de que son buenas, segura-segura. Los arreglos son los de una banda de verdad y no como la mayoría de las cosas que uno escucha los fines de semana de bar en bar. Ayer puedo decir que me topé con una banda de verdad, de las que te hacen pensar que en unos años más vas a poder decir que los viste en un bar chico en el 2009. De las que podrían sonar bien en cualquier lado. Más que hacer la analogía del amor a primera vista, se define mejor mi experiencia con el cliché que viene después de ese: ‘era como si nos conociéramos de toda la vida’, porque a veces las bandas nuevas que a uno le gustan mucho lo único que hacen es poder reproducir exitosamente algo que uno quería de antes, que era como un eco y que no existía en la realidad hasta que te lo topas.
domingo, 12 de julio de 2009
INTIMATE STRANGER @ BAR LORETO (#8)
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